
El Centro de la Mujer ha comenzado un taller de asertividad e igualdad que lleva por nombre "Soy asertiva", en el que participan usuarias atendidas en el área de psicología. Comenzó el día 9 de diciembre y tendrá lugar también los días 13 y 16 de diciembre, de 10.00h a 11.30h.
La iniciativa de este taller ha surgido, por la necesidad que se ha detectado de promover el estilo de respuesta asertivo en las mujeres que han solicitado información y orientación en el área psicológica de nuestro Centro. En el taller de asertividad e igualdad se trabajaran temas relacionados con el estilo de respuesta asertivo, la igualdad, los beneficios de manejarse de forma asertiva en la sociedad y las técnicas y dinámicas para conocer y desarrollar el comportamiento asertivo.
La asertividad en la mujer es una necesidad psicológica básica que hemos de cubrir para alcanzar un desarrollo armónico con nuestra personalidad. Normalmente la asertividad y las habilidades sociales se han valorado como términos sinónimos. Sin embargo, en este taller hemos considerado a la asertividad como solo una parte de las habilidades sociales, definiéndola como aquella que reúne las conductas y pensamientos que nos permiten defender nuestros derechos sin agredir ni ser agredida/o.
El estilo de respuesta asertivo proporciona en la persona una serie de beneficios entre los que destaca una mayor probabilidad de conseguir nuestros objetivos; la capacidad de decir “no”, un mejor control de una/o misma/o sin sentimientos de ansiedad ni culpabilidad; mayor satisfacción con una/o misma/o y con los/as demás; desaparición de síntomas psicosomáticos (como por ejemplo, dolores de cabeza, trastornos gástricos y fatiga general); maximización de las consecuencias favorables y minimización de las consecuencias desfavorables a largo plazo; mayor satisfacción con la vida social, relaciones más íntimas y significativas; independientemente de que se logren o no los objetivos la persona que ha actuado asertivamente se siente mejor por haber sido capaz de expresar sus opiniones; la propia manifestación asertiva de la persona, teniendo en cuenta sus derechos e intereses, aumenta la probabilidad de que la otra persona se comporte de la misma manera y finalmente, la persona asertiva obtiene consecuencias favorables, pues recibe una comunicación clara sin malos entendidos ni “malas contestaciones” por parte de los/as demás.